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lunes, 14 de agosto de 2017

SENSIBILIDAD A LA INSULINA


Cuando somos jóvenes
Cuando somos pequeños somos muy sensibles a la INSULINA. Estamos todo el día jugando con nuestros amigos del colegio Conforme vamos creciendo y haciéndonos más MAYORES, digamos que nuestra genética empeora y tenemos mala suerte, que viene a ser que nuestras secrecciones hormonales van cambiando y si de pequeños hemos seguido una alimentación nefasta pues poco a poco. eso va a pasar factura al ser viejos.  

Al ser sensibles a la insulina usamos toda la ENERGÍA, estamos contentos y tenemos ganas de hacer deporte, es la consecuencia de ser sensibles  la insulina.
El problema de nuestra alimentación no son las grasas. Es un exceso de azúcar (durante un tiempo prolongado obligar al cuerpo al mismo estímulo) que provocan toda la epidemia del síndrome metabólico (altos TAG, bajo HDL, hipertensión arterial, obesidad, ratio de cintura y de cadera ...)


Cuando nos hacemos viejos 

Cualquier carbohidrato refinado o azúcar, cada vez será menos tolerado, y engordarás porque se dispararán los picos de insulina y de glucosa, y empezaremos a estar en modo darle de comer a los adipocitos y crecerá nuestros tejido adiposo.Vamos a hacernos resistentes a la insulina, aunque probablemente ya lo seamos, cómo os he comentado más de alguna vez (ver, ver, ver, ver)

Los efectos de la insulina (aquí)
Si constantemente tenemos la insulina alta debida a nuestra alimentación de cereales procesados, galleta, pan y pasta de toda nuestra comunidad autónoma, pues eso hará que conforme pasen los años nos sea más complicado mantenernos en un % de grasa bajo, y sin darnos cuenta cada vez tendremos más cintura y cadera, y menos ganas de hacer cosas es la CONSECUENCIA de estar engordando y no la causa.

Pero quiero dejar claro que no es por la EDAD. La edad tiene que ver, pero porque previamente habéis llevado durante años una alimentación basada en AZÚCAR, CEREALES, LEGUMBRES y ALCOHOL. Y claro conforme pasan los años, los productos de glicación avanzados y el estrés oxidativo pues da a que poco a poco pierdas tu salud y ganes una enfermedad.

"Si somos muy sensibles a la insulina (cociente HOMA-IR inferior a 1.5, por ejemplo o si nuestro cociente entre el perímetro abdominal en cm y la talla en cm es inferior a 0,5, es decir, no tenemos barriga), al tomarnos un plato de arroz, nuestro páncreas secretará un poquito de insulina nada más, lo justo para llenar nuestros depósitos de glucógeno hepático y musculares y, si sobra todavía glucosa una vez llenados, guardando el resto en la grasa de reserva..Pero a las 2-3 horas del plato, los niveles de insulina rápidamente bajarán y desaparecerán de la escena, permitiéndonos quemar grasas (en lugar de almacenarlas) y disponiendo de todo el combustible para el uso diario (glucógeno y grasas), sin haber dejado apenas nada en "reserva" o en modo "no disponible".

"Si somos resistentes a la insulina, con la edad o con la ingesta continuada de carbohidratos refinados (y especialmente de azúcar), nuestras células se han ido haciendo "sordas" o resistentes a la acción de la insulina, tendremos uno de los otros patrones "no normales" de respuesta de la insulina, con niveles mucho más altos y que permanecerán altos durante muchas más horas que derivarán en hambre" @lameteoqueviene
Niveles altos de insulina durante todo el día 
Si estás todo el día consumiendo pan y arroz cada 3 horas, pues va a llegar un momento que tu insulina sólo bajará cuando vayas a dormir. Y a lo mejor ni eso. Vas a tener constantemente HAMBRE y vas a ser más SEDENTARIO. Tu metabolismo se reduce, porque es la consecuencia de comer pan y arroz al fallo. Ese letargo, en el que comerás más azúcar. Y más hambre. Ese círculo

Tienes una disfunción hormonal debido a comer alimentos a los que no estás adaptado (azúcar), y encima le echas más gasolina al asunto (ver)

[Fuente]


Piensa en hormonas y no en calorías.

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