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jueves, septiembre 28

INSULINA-TEJIDO ADIPOSO



La señalización de la insulina es necesaria de forma destacada para almacenar energía como grasa en los seres humanos.

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A nivel celular y molecular, las acciones de la insulina de forma coordinada aumentan la síntesis de triglicéridos, la moneda de cambio de lípidos almacenados en los seres humanos.
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La señalización de la insulina mejora el almacenamiento de lípidos en los adipocitos tanto estimulando la síntesis de triglicéridos como inhibiendo su degradación.



¿Qué sustancias comestibles suben la insulina y/o glucosa? 
  • Azúcar
  • Harinas
  • Cereales
  • Legumbres
  • Lácteos
Aquí no voy a hablar de lo realmente peligrosa es la FRUCTOSA, porque ya he hablado aquí (ver, ver, ver, ver), pero os recordaré que la fructosa solamente es metabolizada por el hígado, a diferencia de la glucosa que forma parte de hígado, músculo, proteínas glucosiladas y funciones varias del organismo. Por eso, Ludwig lo suele dejar claro que es más peligrosa la fructosa que la glucosa.

El curioso caso de la fructosa

No os confundáis con fructosa refinada con la fructosa natural de las frutas, pero una cosa os voy a decir, nuestros ancestros en las épocas de CARENCIA se cebaban a frutas que encontraban porque así se aseguraban ese aporte de grasa en su tejido adiposo cuando no tenían abundancia disponible, y disponer de esa energía para los próximos días hasta que encontrasen algo que comer. La fructosa tiene un valor lipogénico elevado.

2 comentarios:

Saturnino dijo...

Bueno, si ya nos mintieron con el colesterol, las grasas saturadas, el azúcar y las calorías, lo raro sería que no nos mientan también con la insulina

Leónidas dijo...

Tardes buenas,

El otro día no pude responderte, los fines de mes son existenciales para todos, pues si así es... si las personas se centrasen en el impacto de X elemento en insulina o glucosa, los perfiles lipídicos serían otra historia, pero por desgracia juegan con los circuitos de recompensa y la ignorancia muchas veces voluntaria de las personas, porque el balance calórico te da a pie a comer un poco de galletas y pan.

¡Maldita sea!