Últimamente algunas me habéis preguntado sobre la PÍLDORA y sobre sus EFECTOS SECUNDARIOS, y me veo en la obligación de poneros varios artículos para que sepáis la INFORMACIÓN y lo qué os puede pasar. Siempre que vayáis a ingerir cualquier fármaco debes estar seguro del motivo y de tu estado actual. ¿Qué pasa con la píldora?
1. No tratan la raíz del problema
"Los anticonceptivos simplemente camuflan los síntomas, es como si dejases de escuchar lo que te está diciendo tu cuerpo a través de esos síntomas.
Cuando tomamos ACOS para controlar el acné en verdad quizás estamos tapando una inflamación del intestino o bien una intolerancia o sensibilidad a algún alimento. O aún peor, cuando tomamos
pastillas anticonceptivas para “regular la regla” lo que en verdad hacemos es ignorar esos síntomas de dificultad para ovular o incluso de infertilidad que no vemos hasta que no nos planteamos la posibilidad de tener un hijo y entonces quizás es demasiado tarde"
2. Incrementan el riesgo de cáncer de mama
"Según la fundación de Susan Komen, se han comparado más de 50 estudios en donde finalmente se señala que mujeres que han tomado ACOS tienen entre un 10% y un 30% más posibilidades de desarrollar cáncer de mama, comparado con aquellas mujeres que nunca han utilizado pastillas anticonceptivas.
Una vez que dejamos de tomar anticonceptivos el riesgo va decreciendo, aunque necesitamos alrededor de 10 años para que el riesgo se equipare a aquellas mujeres que nunca usaron ACOS.
Holaaaa! Llevo meses pensando en escribirte, mi historia tiene tela, es larga pero creo que podría llegar a mucha gente... Te comento, siempre fui una chica de peso normal, comía en cantidades normales pero muy, muy mal. En mi casa, por desconocimiento, nunca hubo ningún tipo de educación nutricional. No cuidábamos la alimentación principalmente porque a nadie en mi casa le sobran kilos, entonces entraba todo lo que yo quería y más: fritos a todas horas, dulces mejor ni hablamos, picoteos continuos, guarrería ultramegaprocesada...
Y pan, ¡ay el pan! Mi gran adicción. Eso es peor que la droga, te lo juro. Una barra y pico diaria me he llegado a meter, era empezar y no parar. Así a lo tonto con 21 añitos y midiendo 1.60 me planté en 95 kilos (obesidad II, ¿hola qué clase de broma es esta?). La peor época de mi vida: estaba muy amargada, era muy envidiosa y criticona, autoestima por los suelos... Inconscientemente piensas "si ya me he echado a perder, ¿qué más dan un par de kilos más?", y así me refugiaba aún más en la comida basura... Yo, 0 conocimientos en deporte (¿qué era el deporte? ¿por qué la gente hacía deporte y se sentía bien?) y nutrición (¡y lo poquísimo que sabía encima era falso!), mitos nutricionales que por cierto (y esto es de chiste, surrealista), fueron corroborados por mi médico de cabecera: cuando le pedí desesperada que me derivaran al endocrino porque me di cuenta que había tocado fondo y se me había ido de las manos, se negó porque mis analíticas "no estaban mal" (recordemos: 21 años, obesidad II). ¿Sabes qué hizo en su lugar? Me dijo, cito textualmente: "para adelgazar tienes que comer 5 veces al día en pocas cantidades, quítate el pan y come 3-4 piezas de fruta y algún cereal, y muévete, haz algo de ejercicio... ". En fin, indignante se queda corto.