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lunes, 27 de noviembre de 2017

EL POST DE LAS FRUTAS


Tardes buenas más de una vez os he hablado de que le deis totalmente PRIORIDAD a los VEGETALES VERDES, y que limitéis durante un tiempo las FRUTAS, y tras meses probéis a introducirla poco a poco para ver el efecto y la tolerancia que tenéis a éstas.


En la foto os he añadido las frutas que suelo recomendar una vez las personas han estado unos meses sin consumirlas. Hay personas que una vez las he vuelto a introducir, han tenido HAMBRE y pensamientos de volver a recurrir al azúcar. Quiero que recuerdes que las frutas en lo único que superan a las verduras, es en azúcar, y por favor, no me comparas las frutas con donuts, estoy hablando del efecto que causa en la persona.

Y sí siempre será mejor comerte una manzana que pegarle a tu padre, o quemar la casa, que ya tío, que ya, cómete la manzana, anda.



Tipos de frutas


Si pensamos en dieta y fruta, las que contienen más fructosa son: dátiles con 31954mg en 100 gramos, pasas 29678 mg, higos 22930 mg, caquis, cerezas. A evitar por todas las personas que tengan problemas con la glucosa o riesgo de diabetes tipo 2.

Entre las frutas con menor cantidad de fructosa están la piña, fresas, moras, limones, limas, aguacate y plátano (puede producir gases), pero ¿y si la piña contiene tan poca fructosa, que la hace tal dulce? La sacarosa, todas las frutas son fructosa y sacarosa, si son bajas en una pueden ser altas en otra, lo mejor es que si te preocupa tu salud, evites aquellas que te sepan muy dulces, así de fácil (y de complicado) pero siempre es mejor que no te pases consumiendo fruta.



¿Por qué limitarla?

La fructosa se metaboliza por el hígado y no es una fuente rápida de energía, la glucosa se absorbe inmediatamente y la energía sube y baja rapidamente, todas las células de nuestro cuerpo pueden metabolizar la glucosa, pero la fructosa se almacena en el hígado y los músculos en forma de  glucógeno para cuando necesitemos hacer un esfuerzo.

Cuando la fructosa llega al hígado este se dedica en exclusiva a metabolizarla. Eleva la ghrelina en sangre y esta es la hormona que incrementa el apetito, por lo tanto ingerir fructosa no sacia el apetito y después sentirás más hambre (y te va a apetecer más dulce)




Sabiendo esto es fácil darse cuenta que un exceso de fructosa hace trabajar demasiado al hígado y te predispone a sufrir una resistencia a la insulina y a la larga esteatosis (hígado graso por acumulación de grasas en la célula hepática). 

En grandes cantidades funciona como una toxina el hígado necesita metabolizarla y lo hace transformandola en grasa y enviandola a nuestras celulas adiposas. ¡Ya ves, la fructosa engorda!


Ahora tras leer los artículos y las referencias, que los expertos sigan comparando a las frutas con los donuts o mencionando con calorías.

 ¿Por qué no comparan el azúcar de las frutas con el de las verduras?. ¿Por qué? Pues te lo voy a decir porque no les da la gana, y les interesa que tengas HAMBRE para que comas cereales integrales. Ni más ni menos.

Retratados. ¿Ya soy un radical, no? Normal. Sin argumentos, solo os queda hacer el tonto y decir tonterías.

[Fuente]

1 comentario:

Anónimo dijo...

hazte youtuber joder